Estatua del emperador estoico Marco Aurelio

5 lecciones estoicas para ahorrar más e invertir mejor

“Hace falta toda una vida para aprender a vivir.”

Séneca

En la antigüedad, el mundo era un lugar incierto y peligroso. Una de las formas de sobrevivir era buscar certidumbre. Así, pasamos de cazadores-recolectores a ganaderos-agricultores. Conseguimos asegurarnos comida y no depender del azar para subsistir. Esta búsqueda de certezas se grabó en nuestro ADN. Sin embargo, pese a todos nuestros esfuerzos, seguimos viviendo en un mundo incierto. Y esa incertidumbre nos hace sufrir más de lo necesario.

La filosofía estoica o estoicismo surge en el siglo IV a.C como un conjunto de ideas y ejercicios que nos ayudan a dirigir nuestros pensamientos y acciones para aceptar esa naturaleza incierta del mundo.

Precisamente, uno de los grandes desafíos intelectuales del inversor es esa lucha con la incertidumbre. Cualquier plan de inversión a largo plazo es incierto. Nadie sabe cómo se van a comportar los mercados ni qué va a ser de nosotros dentro de 20, 25 o 30 años.

En el artículo de hoy vamos a ver qué es el estoicismo, cuáles son sus principios fundamentales y cómo podemos adoptar sus lecciones milenarias para ahorrar más y ser mejores inversores.

1) Lleva una vida sencilla

“De mi madre: piedad y generosidad […] Vivir, además, con frugalidad y huir siempre del lujo y las riquezas.”

Marco Aurelio. “Meditaciones”, Libro I-III

Aunque los estoicos no realizaban votos de pobreza, sí creían en la vida sencilla alejada de los grandes lujos. No rechazaban la riqueza per se sino la riqueza como fin último. Precisamente, estoicos clásicos como el emperador Marco Aurelio o el senador Séneca eran personas extremadamente ricas.

Esto no es ninguna contradicción. La riqueza usada correctamente es una herramienta útil tanto para alcanzar nuestros objetivos vitales como para ayudar a las personas que nos rodean. El problema surge cuando la riqueza se utiliza para satisfacer únicamente nuestros placeres sensoriales. En este momento, como dice el bloguero canadiense Mr. Money Mustacheel lujo se convierte en una debilidad.

Esta vida frugal alejada del lujo y las riquezas tiene muchas cosas en común con el estilo de vida minimalista que he comenzado a poner en práctica en los últimos meses. Podemos decir que los estoicos clásicos fueron los primeros minimalistas.

El minimalismo es una corriente vital orientada a eliminar ruido de tu vida y quedarte únicamente con aquello que realmente te llena y te hace feliz. En una sociedad donde se nos empuja a tener más como demostración de nuestro estatus social, el minimalismo nos ofrece una vida sencilla donde reduzcamos nuestras posesiones a unas pocas cosas pero realmente significativas.

Si te interesa, puedes empezar con estas iniciativas minimalistas:

  • Proyecto 333: Debemos reducir nuestro armario a 33 prendas de ropa para los próximos 3 meses. Yo lo realicé hace un año 🙂
  • Decluttering Burst: Desházte de 100 objetos de tu casa en menos de una hora
  • Método KonMari: Marie Kondo es una experta en organización famosa mundialmente gracias a su best-seller “La magia del orden”. Aunque no es una autora puramente minimalista, su método basa en un principio fundamental: “Quédate solo con aquello que te aporte felicidad”
  • BuyMeOnce: Uno de los cambios de mentalidad habituales entre los minimalistas es priorizar la calidad sobre la cantidad. Esta iniciativa ofrece productos de todo tipos caracterizados por su larga duración y su diseño atemporal.

2) Diferencia lo que depende de ti y lo que no

“No busques que los eventos sucedan como tú deseas, sino desea que sucedan como ellos suceden, y serás feliz”

Epicteto

Para los estoicos, es inútil preocuparse por lo que ocurre fuera de nuestro control. Todos los acontecimientos tienen una causa y no podemos hacer nada por evitarlo.

Un estoico centrará su energía en cambiar aquellas cosas que están en su área de influencia. Todos lo que se escapa de nuestro control debe ser simplemente ignorado.

En la inversión, muchas personas se preocupan sobre si las acciones subirán o bajarán. O si es un buen momento para invertir en bonos ya que los tipos de interés de los bancos centrales probablemente bajen. Todos estos sucesos están fuera de nuestro control. En este sentido, la inversión pasiva es un claro reflejo de la inversión estoica.

Como inversores, solo podemos controlar dos cosas: la asignación de activos y los costes. Centrémonos en eso. Fijemos una asignación de activos acorde a nuestro perfil de riesgo y reduzcamos los costes de nuestra cartera al máximo. De este modo, a largo plazo batiremos al 95% de los inversores.

3) Ignora las opiniones de los demás

“Muchas veces me he preguntado con extrañeza por qué el hombre, que en general tiene un amor propio y exclusivo por sí mismo, da, no obstante menos importancia a la opinión que él tiene de sí que a la que los demás le ofrecen”

Marco Aurelio. “Meditaciones”, Libro XII-IV

Como seres humanos, estamos cableados para buscar la aceptación del grupo. Desde el paleolítico, hemos vivido en pequeñas comunidades donde la aprobación por parte del grupo era de suma importancia. Si no encajabas con el grupo, tu propia supervivencia estaba en riesgo. Vivir en grupo nos hacía más fuertes. Sin embargo, este miedo a la soledad y al rechazo en ocasiones nos lleva a tomar decisiones en contra de nuestros propios intereses.

El estoicismo apelaba por una vida cuyas acciones estuviesen guiadas por los principios de la virtud estoica y no por las opiniones de los demás. Es decir, actuar conforme los principios de inteligencia, justicia, templanza y valor.

En la sociedad actual, tus hábitos de consumo deben estar ligados a tus ingresos. Si tienes un buen trabajo, mucha gente no entenderá que no tengas un buen coche en la puerta de casa, el último teléfono móvil o vistas ropa cara. Muchas personas te dirán, ¿para qué trabajas entonces? Cuanto más ganas, más debes gastar.

Así muchas personas caen en la famosa “carrera de la rata” donde se vive de nómina a nómina para mantener ese ritmo de vida “esperado”. En cambio, si eres una persona ahorradora y disfrutas de una vida sencilla, serás tildado de tacaño y/o amargado.

Este cambio de mentalidad no es fácil. Deberás aprender a ser criticado y a ignorar esas críticas. Sin embargo, merece la pena. El dinero que ahorras hoy, lo disfrutarás mañana. Y si sigues fielmente tu plan de inversión, lo disfrutarás multiplicado por dos o por tres.

4) Sé un hombre de acción

“No malgastes tu tiempo debatiendo sobre cómo debe ser un hombre bueno. Sé uno.”

Marco Aurelio. “Meditaciones”, Libro X-XVI

Una de las causas del éxito del estoicismo es que se trata de una escuela filosófica centrada en la acción. Al contrario de otras escuelas filosóficas orientadas a teorizar sobre la vida y la naturaleza. Este hecho queda de relevancia al observar algunos de los cargos desempeñados en la sociedad por los estoicos clásicos. Marco Aurelio fue uno de los emperadores más brillantes de la antigua Roma en una época marcada por los ataques de los bárbaros y las rebeliones en las provincias del Imperio. Séneca fue un célebre político y senador romano que acabó siendo enviado a la isla de Córcega por ser considerado una amenaza por el emperador Claudio. Todos ellos, personas importantes de su tiempo. Hombres de acción en tiempos revueltos.

Nosotros también podemos imitar a estos grandes hombres en nuestras inversiones. Especialmente cuando comenzamos a invertir, podemos llegar a ciertas situaciones de parálisis por análisis que no nos permiten alcanzar nuestros objetivos financieros.

O nos dejamos llevar por el status quo y no hacemos nada por cambiar nuestra situación económica. Nos quejamos de la baja rentabilidad de los depósitos pero nos aborrece leer un libro sobre inversión pasiva.

Si ya tienes cierto conocimiento pero tienes dudas sobre cómo diseñar tu cartera, puedes dar tus primeros pasos delegando esta tarea en un gestor automatizado como Indexa Capital. Ya tendrás tiempo para ir mejorando poco a poco tu estrategia.

En definitiva, sal ahí fuera, define tu plan de inversión y conquista tu futuro económico.

5) Observa los acontecimientos con perspectiva

“Los hombres no se perturban por las cosas, sino por la interpretación que hacen de ellas”

Epicteto

Según el estoicismo no existen acontecimientos buenos o malos. Todo lo que acontece tiene una razón y forma parte del curso de la vida. Somos nosotros los que juzgamos de los eventos de una forma u otra. Lo que sí podemos hacer es trabajar en nuestra interpretación de los hechos.

Para entrenar nuestras intepretaciones, los estoicos proponen tres ejercicios:

5.1) Visualización desde arriba

En ocasiones nos preocupamos porque no conseguimos ahorrar lo suficiente o porque nuestra cartera ha tenido un año malo. Sin embargo, olvidamos aspectos fundamentales como nuestra solvencia económica.

En esos momentos, debemos dar un paso atrás y observar nuestra existencia en el Universo desde arriba. Lo más arriba posible. Como simples puntos en un Universo lleno de personas con problemas mucho más importantes que los nuestros. Gente en riesgo de pobreza o con tasas de ahorro muy bajas o nulas y sin educación financiera. Gente sin techo ni comida o personas en paro que no llegan a fin de mes. En ese momento es cuando nos damos cuenta que esos problemas tan grandes no lo eran tanto.

Es el momento de volver a las bases. Revisemos nuestra tasa de ahorro. Nuestro plan de inversión. Si todo está en orden y estamos cómodos con él. Todo lo demás no importa.

5.2) Visualización negativa

Si somos inversores conservadores, los años que la bolsa sube como un cohete, quizás nos lamentemos por no tener un mayor porcentaje de renta variable en nuestra cartera. Incluso, habiendo obtenido una buena rentabilidad en nuestra cartera. En esos momentos, damos vueltas a si deberíamos tomar más riesgos y adquirir más acciones en nuestro próximo rebalanceo.

Cuando esto ocurra, imagínate como te sentirías si la bolsa hubiese ido mal. Que las bolsas de todo el mundo hubiesen caído un 30% (algo habitual cada 10 años). ¿Cómo te sentirías? ¿Estarías deseando tener más renta variable? Seguramente no.

5.3) Foco en el presente

Una de la mayores preocupaciones de los inversores pasivos novatos (y no tan novatos) es preocuparse en exceso por el futuro. Especular sobre el futuro comportamiento de los activos de su cartera. Algunas de las dudas habituales son:

  • Como llevan dos años bajando los tipos de interés, ¿debería no comprar más bonos ya que tarde o temprano volverán a subir?
  • Estamos en el periodo alcista más largo de la historia, ¿espero a que la bolsa caiga para empezar a invertir?
  • ¿Debería invertir solo en USA ya que ha sido la bolsa más rentable de los últimos 200 años?

Para los estoicos, el presente es lo único que importa. Como vimos anteriormente, los estoicos se centran en que sus acciones siempre estén regidas por los valores de inteligencia, justicia, templanza y valor. Los resultados posteriores no importan ya que están fuera de su control.

Del mismo modo, los inversores pasivos deberemos seguir las 7 virtudes de la inversión pasiva. Si nuestras acciones se sustentan en estos principios fundamentales, no tenemos de qué preocuparnos. Lo que acontezca en el futuro, nadie lo sabe.

Resumen

Una cartera de inversión tiene muchas aristas: los gastos corrientes de los fondos, las comisiones de nuestro bróker o la estrategia de réplica del índice son, sin lugar a dudas, aspectos que merecen toda nuestra atención. Sin embargo, todo esto carece de importancia si no sabemos gestionar correctamente la incertidumbre propia de cualquier inversión.

Pese a que existen estrategias de inversión periódica útiles para manejar la incertidumbre a corto plazo, necesitamos un marco mental completo que nos permita alcanzar más fácilmente nuestros objetivos financieros a largo plazo.

Aplicar estas lecciones estoicas no solo aumentará nuestras posibilidades de éxito sino también nos hará el camino mucho más sencillo y agradable.

Si quieres aprender más sobre esta escuela filosófica, puedes empezar con clásicos como las “Meditaciones” de Marco Aurelio (recomiendo esta edición) o las “Cartas a Lucilio” de Séneca (también conocidas como “Cartas de un estoico”). Si prefieres una visión más actual y adaptada a los tiempos modernos, puedes leer “Cómo ser un estoico” de Massimo Pigliucci.

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12 comentarios

  1. ¡Bueno, bueno! No me esperaba este post tan filosófico, pero realmente me ha encantado.
    Creo que buscar la libertad financiera e invertir son tareas infinitamente más fáciles si tienes el andamiaje intelectual adecuado, y me alegra saber que en esto estamos muy en línea.
    Muchas gracias por compartir y por las referencias.
    ¡Un saludo!

    1. ¡Buenas inversor millenial!

      Me alegra que te haya gustado tanto el artículo.
      Es cierto que se sale un poco de la línea habitual del blog pero hay que sorprender de vez en cuando 🙂

      ¡Un saludo!

  2. Excelente artículo Alejandro!

    Como siempre me será de gran utilidad, y más en estos tiempos de incertidumbre…

    Gracias mil!

    1. ¡Cuánto tiempo Brownehead!

      ¡Muchas gracias! Me alegra mucho que te haya gustado el artículo.
      Por cierto, que sepas que sigo teniendo carterapermanente.es en mi RSS por si vuelves a la carga 🙂

      Un saludo,
      Alejandro

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